El número de niños celíacos en edad escolar está aumentando considerablemente, al igual que el conocimiento de la enfermedad celíaca en la sociedad, sin embargo, esto último lo hace a un ritmo mucho menor.

 

Cuando hablamos de “sociedad”, estamos generalizando, allí encontramos a la comunidad educativa, los grupos familiares, grupos de amigos, establecimientos públicos, entre otros. En esta publicación especial, vamos a hacer hincapié en la “comunidad educativa”.

 

Ahora bien, ¿qué sienten ustedes, como padres de niños celíacos, el tener que escolarizar a sus hijos en un colegio donde existen trabas para una normal incorporación?.

 

Muchos colegios desconocen la situación de una persona celíaca o tienen temor de afrontar posibles problemas y responsabilidades, por ende, es TOTALMENTE necesario que padres, profesores, alumnos y directivos de la comunidad educativa tengan una relación estrecha y que la información fluya entre unos y otros para que el niño celíaco tenga una fácil y cómoda integración como cualquier otro niño.

 

Entonces, existen puntos claves que, como padres de niños celíacos, deben informar:

 

Informar al niño: NO oculten al niño celíaco su condición. está demostrado que a edades muy tempranas, la información facilita el control de la EC y una mejor adaptación de la dieta sin gluten.

Informar a los profesores: Tienen que promover una buena relación, intercambiando información y creando un compromiso de mutua colaboración. Puede ayudar mucho que los padres de niños celíacos proporcionen a los profesores alimentos sin TACC, para que el niño celíaco pueda comer en alguna situación especial dentro del colegio.

Informar a los compañeros del niño: Los profesores tienen que informar a los compañeros del niño celíaco para crear de este modo un clima de solidaridad y respeto, de esta forma se consigue una integración normal en la clase.

Informar a los responsables de cocina (si existe comedor, desayunos o meriendas): más allá de todas las recomendaciones y seguimientos que obviamente deben hacer como padres, es apropiado aconsejar que nunca se debe sentar al niño celíaco aislado de los demás por el simple temor a que pueda ingerir un alimento nocivo para su salud. Simplemente es mucho mejor que las personas encargadas del comedor estén vigilando de cerca durante los primeros días, hasta que se genere por si sola la responsabilidad en la dieta.

 

Recomendaciones a la hora de mandar tu niño al colegio:

 

Promover e informar a maestros/profesores para que llegado el momento de actividades en el aula, como cuentos, historias, dibujos, informes, etc., expliquen a todos los alumnos qué es la enfermedad celíaca y de esta forma asegurar que el niño celíaco no se sienta o lo sientan “diferente”

Que el profesor explique qué alimentos no deben ofrecerle al niño celíaco y porqué.

Charlas informativas por parte de los padres celíacos, en conjunto con los profesores, maestros y alumnos.